miércoles, 24 de noviembre de 2010

Créeme
yo no quise hacerte mal.
Te suplico me comprendas
si te defraude.
Te aseguro
que sin ti hoy nada tengo,
que serás por siempre el ángel
de mis sueños.
Aquí estoy, ya me ves,
suplicándote perdón.
Si en verdad te falle,
no fue esa mi intención.
Cúlpame pero no te vayas nunca,
no me ignores, por favor.
Sé que todo fue culpa de mi estupidez

No hay comentarios:

Publicar un comentario